martes, 20 de marzo de 2012

PRIMER EJEMPLO



PRIMER EJEMPLO

Supongamos que una persona de su entorno tiene unas anginas que no se curan bien. Puede proponerle el tratamiento explicándole que se trata de un método terapéutico basado en volver a equilibrar las energías síquicas del cuerpo. Dependiendo de la persona, deberá usted determinar hasta donde deben llegar estas explicaciones, presentándole, tal como le hemos aconsejado, a grandes rasgos, nuestros principios de curación.
- Antes de proceder al tratamiento, lávese las manos cuidadosamente, beba un vaso de agua y, tal como fue explicado en detalle en el último capítulo, intente prepararse durante unos cinco minutos realizando el ejercicio correspondiente (en este caso concreto, el N° 1). Ocúltese discretamente o busque cualquier pretexto para ausentarse durante unos instantes. Si las circunstancias no le permiten efectuar esta preparación, proceda directamente a dar el tratamiento.

- Pida al paciente que se siente en una silla o en un taburete, con la columna vertebral bien recta, las manos sobre las rodillas y los pies separados, bien planos sobre el suelo. Colóquese detrás de él . Explíquele el tipo de respiraciones profundas que va a realizar, y por qué causa, y siempre que su estado se lo permita, propóngale que las haga él también durante el tratamiento, a su propio ritmo.

- Puesto que se trata de anginas, y de acuerdo con lo indicado en el capítulo XV, el tratamiento a aplicar debe ser negativo sobre el primer ganglio cervical de la cadena ortosimpática derecha. Para ello, debe colocar el pulgar, el índice y el medio izquierdos en el lado derecho de la columna vertebral del paciente, en la cavidad de la nuca, a la altura de la boca. Justo antes de empezar el estímulo, diga mentalmente la invocación que le hemos indicado en el capítulo anterior: "Que la sublime esencia cósmica penetre en mi ser y me purifique de toda impureza' de mente y cuerpo, a fin de poder ser un canal del que se sirvan las fuerzas universales para aliviar y curar. ¡Que así sea!".

- Puesto que se trata de un tratamiento negativo, proceda a realizar una serie de respiraciones profundas negativas durante cinco o diez minutos. Vamos a recordarle que se hacen inspirando profundamente por la nariz, espirando nuevamente el aire por la nariz y bloqueando la respiración el mayor tiempo posible sin llegar a sentir molestias. Mientras efectúa el tratamiento, visualice con toda precisión la acción de la energía curativa que está siendo transmitida a través suyo.

- Al terminar el tratamiento, y justo antes de retirar los dedos, diga mentalmente la invocación de cierre: "La ley cósmica se ha cumplido para la curación de este Hermano. ¡Amén! ".

- A continuación, puede informar a su paciente de que ha terminado el tratamiento y que puede reemprender sus ocupaciones habituales. Si quiere reforzar el tratamiento, puede proponerle la repetición siempre que el paciente no tenga ningún inconveniente. Si cuenta con su consentimiento, espere al menos media hora antes de repetirlo. Entre tanto, puede prepararle un vaso de agua magnetizada y proponerle que la beba. No está obligado a decirle que ha magnetizado el agua, ya que el hecho de que lo sepa o no, no cambiará el efecto real que ésta tendrá sobre él.

- En el anexo encontrará un esquema en el que se ilustra la posición que debe ocupar en el momento de aplicar los tratamientos rosacruces. Aunque esto ya le ha sido explicado anteriormente, pensamos que puede ayudarle a una mejor memorización de los principios implicados. Cuando lo consulte, observe que la mano que no se utiliza durante el tratamiento no debe estar en contacto con el paciente, sino colgando, de manera natural, a lo largo del cuerpo.

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