martes, 20 de marzo de 2012

EL TRATAMIENTO GENERAL





EL TRATAMIENTO GENERAL

Si sufre trastornos distintos de los relacionados en los capítulos XV, XVI, XVII y XVIII, debe recurrir a la aplicación del tratamiento general basado en los dos métodos explicados en el capítulo XXI. Recuerde que lo primero que debe hacer es averiguar si tiene fiebre o no. En caso afirmativo, debe aplicar un tratamiento negativo en el tercer ganglio cervical (o primer ganglio torácico) de la cadena ortosimpática derecha. Debido a la importancia de este ganglio, cualquier actuación sobre él, permite tratar alrededor del 70 % de las enfermedades y, por medio de la corriente sanguínea, neutralizar muchos trastornos. En caso contrario, lo que necesita es un tratamiento positivo en el mismo ganglio de la cadena opuesta. Si no sabe si tiene fiebre o no, debe recurrir al segundo método, aplicando  un tratamiento negativo sobre el tercer ganglio cervical (o primer ganglio torácico) de la cadena ortosimpática derecha y esperando media hora. Si una vez transcurrida ésta, no experimenta ninguna mejoría, es porque lo que le falta no es la energía negativa, sino la positiva. Debe, por tanto, aplicarse un tratamiento positivo en el ganglio opuesto, es decir, en el tercer ganglio cervical (o primer ganglio torácico) de la cadena ortosimpática izquierda.
En el capítulo XX, le indicamos un método que consiste en un tratamiento distinto al de estimular los ganglios ortosimpáticos. Recordemos brevemente que este método consiste en tomar la mano derecha del paciente con su mano derecha y la mano izquierda con su mano izquierda mientras hace una serie de respiraciones profundas neutras. Si le resulta complicado el método de autocuración basado en el estímulo de los ganglios ortosimpáticos, existe igualmente un tratamiento doble que puede utilizar sobre usted mismo, y que como podrá comprobar, es muy fácil de poner en práctica.

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